HISPANIDAD - MÉJICO
MÉJICO
CRÓNICA DE LA CELEBRACIÓN DE LOS 500 AÑOS DE HISPANIDAD EN LA CIUDAD DE MÉJICO
PUBLICADO POR: C.
TRADICIONALISTA CELEDONIO DE JARAUTA - CIUDAD DE MEJICO AGOSTO 19, 2021
MÉJICO- El pasado fin de semana se cumplieron 500 años del fin de la conquista y la posterior evangelización de nuestras tierras, dando comienzo así a la Cristiandad que bajo el signo hispánico se consolidó en nuestra Patria.
El mismo día de la festividad de San Hipólito y San Casiano, patronos de la Ciudad de Méjico, daba inicio a la histórica jornada la Santa Misa Tradicional en la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe oficiada por el R. P. A. Gardere, quien con su prédica nos exhortó a mantener la Fe traída por los conquistadores durante el Virreinato de la Nueva España; para finalizar, bendijo el Pendón, el mismo que sería estrenado al día siguiente.
Algunos de los asistentes a la Santa Misa Tradicional y posterior comida de hermandadLa jornada del sábado 14 de agosto, comenzó a la hora
sexta, cuando los participantes de los distintos Círculos de la Ciudad de
Méjico, Valladolid de Michoacán y Toluca, se congregaron a las afueras del
histórico Palacio del Ayuntamiento, ataviados con la boina roja, las
imprescindibles banderas con la Cruz de San Andrés y un estandarte Cristero,
insignias que acompañarían al Pendón Real.
El ambiente en las inmediaciones del Centro Histórico
se encontraba bajo los efectos de la ideología del indigenismo oficialista,
representado con la risible artificial pirámide azteca.
Después de unas breves palabras del correligionario
Alexander G. Becker, se inició el Paseo histórico del Pendón bajo la mirada
extrañada de los transeúntes, pues ante ellos pasaban familias con niños
igualmente uniformados con las boinas rojas o blancas según correspondía.
Se pasó por la Iglesia de la Profesa y el Antiguo
Convento de San Francisco el Grande, hasta llegar a las ruinas de lo que fuera
el portentoso convento de Corpus Christi frente al llamado Hemiciclo de Juárez
dónde se rezó un Acto de Reparación por todos los ultrajes cometidos en 200
años de liberalismo y extravío de las almas.
Continuando y acelerando un poco la marcha, el contingente
del Pendón cruzó la Alameda hasta llegar a las inmediaciones de la histórica
Iglesia de San Hipólito, dónde el correligionario Leonardo Villafaña arengó a
los correligionarios con unas palabras con los fundamentos históricos del Paseo
del Pendón y finalizando con ¡vivas a Don Hernán Cortés!
Seguidamente se asistió a la Misa Tradicional, esta
vez oficiada por el R. P. Javier Ruíz Velasco, con la Iglesia engalanada, con
coro y órgano, pues desde hacía varias décadas que no se tenía la Santa Misa
Tridentina. Entre la música de la liturgia se escucharon el Vexilla Regis y la
Marcha Real, y durante el sermón, el Padre Ruíz Velasco recordó que el
fundamento de las espadas de los conquistadores, se encontraba en el amor de
caridad de los misioneros para con los indios. La Misa sorprendió a los feligreses
que allí se encontraban, muchos de los cuales conocieron la belleza de la
Liturgia Tradicional por primera vez. Como canto de salida se entonó el
Oriamendi.
Para finalizar el día, tuvo lugar una comida de
hermandad.
Quiera Dios que seamos nuevos labradores indios,
aquellos que, como aquel, que se apareció en el sueño del Tlatoani Moctezuma,
le imprecó por su insensibilidad; que nuestra tea siempre sea para destruir los
fundamentos del liberalismo y las flores de la otra mano, sean siempre para
pedir a nuestra Madre del Cielo las gracias necesarias obtenidas del Buen Dios,
para proclamar su Reino hasta el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.
¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Hispanidad! ¡Dios, Patria y
Rey!
Agencia Faro, Círculo
Tradicionalista Celedonio de Jarauta de Méjico.
En el 502 aniversario de la fundación de la Muy Noble
y Leal Ciudad de Nuestra Señora de la Asunción de Panamá
PUBLICÓ: CIRCULO
TRADICIONALISTA N. S. DE LA ASUNCION DE PANAMÁ AGOSTO
16, 2021
PANAMÁ– Este 15 de agosto se han
cumplido 502 años de la fundación de la Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra
Señora de la Asunción de Panamá, por parte del gobernador de Castilla de Oro,
Pedro Arias de Ávila.
Escudo de armas de la ciudad
La ciudad de Panamá se emplazó a orillas del mar del
Sur, descubierto pocos años atrás por el conquistador Vasco Núñez de Balboa, en
un terreno pantanoso, entre árboles y espeso follaje. Durante la época
lluviosa, que ocupa la mayor parte del año, hace mucho calor, y en el clima
húmedo abundan los mosquitos.
A pesar de estas duras condiciones climáticas, la
ciudad de Panamá se erigió como estratégico lugar de paso, al estar en el punto
más estrecho entre el Pacífico y el Caribe. Incluso siglos antes de que hubiese
un Canal por el territorio, ya existían dos caminos por los cuales pasaban
diversas mercancías, el Camino Real y el Camino de Cruces. El lugar fue tan
estratégico que otras comunidades, como Acla y Santa María La Antigua del
Darién, perdieron protagonismo, hasta desaparecer por completo de los mapas.
Ya para 1610, la próspera ciudad contaba con una
Catedral, varios conventos, un hospital y más de 500 casas.
La ciudad pasó por no más de un incendio, cuando fue
saqueada en 1671 por el pirata inglés Henry Morgan, al mando de 1400 hombres,
lo que llevó al capitán general Juan Pérez de Guzmán a encender los polvorines,
causando un incendio que abrasó la ciudad. En 1673, la ciudad fue trasladada
por el gobernador Antonio Fernández de Córdoba, al sitio del actual Casco
Antiguo, donde sería más fácil de defender.
Las ruinas en la
ubicación anterior a esta mudanza, incluido el icónico campanario de la
Catedral de la Asunción, aún permanecen en pie, y se las conoce comúnmente como
Panamá La Vieja.
«que
tenga por armas un escudo el campo dorado y en la mitad dela la mano derecha un
yugo y un manojo de flechas pardillo todo con los cascos azules y plumas
plateadas lo cual es la divisa de los católicos Rey e Reyna nros padres e
abuelos e señores que ayan tanta gloria y en la otra mitad dos caravelas por
señal que esperamos en Nro Señor que por allí se ha de hacer el
descobrimiento de la especería y encima dellas una estrella en señal
del polo antártico y por orla de dho. escudo castillos y leones en un
escudo a tal como este».
Paolo Emilio Regno, Círculo Tradicionalista Nuestra Señora de la Asunción de Panamá
GUATEMALA
Bajo el montaje de los 200 años de las
secesiones
Foto de Yordan Roudha
PUBLICADO POR: CIRCULO
TRADICIONALISTA DEL REINO DE GUATEMALA AGOSTO 23, 2021
Estamos a
días de que en los países de Centro América celebren doscientos años de vida,
según dicen de vida «independiente», la región que antiguamente era conocida
como el Reyno de Guatemala es actualmente un territorio segregado y
balcanizado, una de las regiones que la mayoría de las veces no es tenida en
cuenta por las geopolíticas globales como cinco países de forma individual,
sino que sigue siendo tomada en consideración como un único territorio. Las
noticias internacionales cuando hablan de estadísticas y se refieren al área
hablan siempre de Centroamérica.
Mientras en
el mundo siguen denominándolos e incluyéndolos como una sola región, las cinco
pequeñas republiquetas siguen
fragmentándose en odios sin fundamento y en rencillas ridículas en donde se
mantiene siempre el caos, sosteniendo los exacerbados ánimos entre los
pobladores que fraguan su orgullo nacionalista en torpes chamuscas
(regionalismo guatemalteco para referirse a un encuentro de futbol sin
calidad) futboleras y conflictos entre paisanos provocados por liberales
y sus políticas antirreligiosas, capitalizantes y en contra de todo el bien
común.
Los enemigos
de la sociedad tradicional, ya bien conocidos y estudiados; la secta masónica,
la corona británica, la corona francesa, fraguaron durante el siglo XVIII la
caída y fragmentación de la Monarquía Católica, que con una visión
trascendental se mantenía a todo lo largo y ancho de las Américas, Filipinas y
Guinea Ecuatorial. La condensación de las ideas ilustradas se dejó escuchar
como cantos de sirenas, aquellas a las que la Iglesia advertía desde muchos
siglos antes; que no se debían de escuchar, sin embargo, pudo más la ambición
de las elites apátridas que con los oídos edulcorados con las mieles que los
sajones y franceses les vendían, al final sólo probaron las hieles y el hombre
común las sobras.
Doscientos
años han pasado ya de haberle volteado la cara a la Patria que amalgamaba la
unidad de todas las provincias de Ultramar y no ha pasado nada. Cada día la
desigualdad de la región se va ampliando, los índices de pobreza, desnutrición,
de falta de educación, de salud van cada día al alza sin un rumbo fijo, todo el
teatro se desmorona día a día, la codependencia de toda la región para con el
imperialismo monopolizante de un sistema financiero plutócrata encabezado por
la banca internacional nos tiene endeudados y atados de pies y manos por los
próximos ciento cincuenta años.
El desarrollo
de las repúblicas bananeras es una mera obra de cine de ciencia ficción, las
garantías de vida y la calidad y el bienestar de la comunidad es una utopía o
mejor dicho es algo desconocido, algo que a la mayoría de gente de a pie no le
interesa, no se detiene a reflexionarlo porque no tiene tiempo de hacerlo, por
el mismo trajín del vivir el día a día.
Todo el
teatro que se montó hace doscientos años endiosando a las constituciones, las
cuales colocaron al actual estado como único y todo poderoso se cae a pedazos,
las mentiras con las que se nos adoctrinó en la escuela y en la academia no se
pueden seguir sosteniendo, se caen a pedazos, sin Dios en el horizonte todo
alrededor se derrumba.
Circulo Tradicionalista del Reino de
Guatemala











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